Share |

Dueños de Agencias Enfrentan Hasta 20 Años de Prisión por Cargos de Fraude

Andrés Minaya, Su Esposa, y Sobrino Enfrentan Cargos por Presuntos Fraudes.
Andres and Jenny Minaya
Andres y Jenny Minaya, dueños de cinco agencias en total, con dos en New Brunswick, enfrentan cargos de primer grado. NJ Attorney General's Office

NEW BRUNSWICK, NJ— Los dueños por largo tiempo de varias agencias de trabajo temporal en New Brunswick y en otras comunidades fueron arrestados con cargos de primer grado, durante las redadas realizadas el 3 de febrero.

Los dueños de las agencias, residentes de Milltown Andrés y Jenny Minaya, estan siendo acusados por supuestamente ocultar más de $ 30 millones de ingresos, reportando una cantidad menor de numero actuales de empleados en sus agencias, fraude de seguro, y una declaración de impuestos falsa.

Si son declarados culpables, la pareja enfrenta hasta 20 años de prisión.

Los Minayas supuestamente mintieron sobre el número de empleados que sus agencias tenían. Se estima que habían por lo menos alrededor de 800 empleados trabajando para sus agencias en todo el estado. Al no revelar el número verdadero de trabajadores que estaban siendo empleados los Minayas se evitaban el pago de las primas de compensación de trabajadores e impuestos entre 2009 y 2013.

El Procurador General John J. Hoffman declaró: "Los acusados ​​tenían la responsabilidad por ley de proveer seguro de compensación laboral adecuados por mandato legal para los empleados. No sólo supuestamente robaron millones a los contribuyentes de impuestos de los Estados Unidos y Nueva Jersey, pero tampoco pagaban las protecciones adecuadas para sus empleados ".

Órdenes de allanamiento fueron ejecutadas en tres locales diferentes en New Brunswick, incluyendo a AM Professional Services en 353 Livingston Avenue, y dos agencias una en 330 Livingston Avenue y la otra en 121 Jersey Avenue.

Tres agencias mas de Olympus Management Services, anteriormente conocidas como Atlantis Personnel, fueron allanadas en Elizabeth, Merchantville, y en Clifton.

Residentes de Milltown, edades 48 y 29, respectivamente, Andrés Minaya y Jenny Minaya, se encuentran detenidos y se les pide una fianza por la suma de $150,000 en la cárcel del condado de Middlesex.

Andrés Minaya fue aprehendido en Milltown y Jenny en South River.

Los Minayas fueron acusados ​​con cargos criminales financieros en primer grado. Andrés Minaya también fue acusado de fraude de seguros en segundo grado y la formulación de una falsa declaración de impuestos.

Las autoridades también arrestaron al sobrino de los Minayas, Randy Colón, de 34 años, de Somerset, que supuestamente le compró Olympus Management a Andrés Minaya en un esfuerzo para esconder el plan criminal de los Minayas.

Colón fue arrestado en New Brunswick y acusado por fraude de seguro en segundo grado por el plan criminal de fraude de seguro de compensación para trabajadores.

El presunto plan criminal incluyó una empresa de factorizacion, un tipo de empresa que compra cuentas por cobrar de otra compañía con un descuento.

Entre 2009 y 2013, los Minayas recibieron $50 millones de parte de una empresa de factorización, pero sólo informaron $15 millones en ingresos de ella, dijeron las autoridades.

Las autoridades han congelado las cuentas bancarias de la pareja, le confiscaron su casa en Milltown valorada en $1.5 millones, y también le confiscaron documentos financieros y aparatos electrónicos de los negocios de los Minayas, dijo Hoffman.

El fraude fue descubierto en el 2013 cuando el seguro Liberty Mutual realizó una auditoría de Atlantis Personnel, que más tarde cambió su nombre a Olympus Management.
El seguro encontró "tergiversaciones enormes" por Andrés sobre el número de empleados de de Atlantis y sus salarios.

En respuesta, según los informes, Minaya canceló la póliza de Liberty Mutual- que da cobertura de compensación laboral - y creó una nueva compañía bajo el nombre de Olympus, dijo también Hoffman.

La Oficina de Procuraduría de Fraudes de Seguros del estado entonces comenzó a investigar.

También, en una ocasión Olympus se vio obligado a pagar una cantidad total superior a los $131,000 en el 2013, que fue unos de los mayores casos de robo de salario en la ciudad de New Brunswick.

La cantidad se recuperó con la ayuda de New Labor, una organización sin fines de lucro en New Brunswick que da a los trabajadores inmigrantes una voz.

Dos ex-trabajadores de la agencia Olympus Management describieron los abusos por parte de la agencia a New Brunswick Today.

Reynalda Cruz, quien dejó de trabajar para Olympus hace más de un año, dijo que en una ocasión, ella y varios trabajadores fueron enviados a trabajar en un warehouse lejos de New Brunswick y fueron dejados esperando por su raitero por más de dos horas en una fría noche de invierno, sin explicación porque el raitero se tomó tanto tiempo para recogerlos.

En otra ocasión, Cruz fue enviada a trabajar en otro warehouse donde tenía que abrir cienes de cajas de cartón diariamente.

En esa ocasión, ni Olympus ni el warehouse les dieron, o cualquiera de los otros trabajadores, guantes de protección.

Como resultado, Cruz recibió repetidamente cortes en sus manos diariamente por un mes, hasta que ya no pudo soportarlo.

Al cabo del mes, ella dice que sus manos estaban cortadas por todas partes y estaban hinchadas. Al fin, tuvo que pedir al supervisor del warehouse que la moviera a una posición diferente.

Bigberto Chevez fue empleado de Atlantis/Olympus durante 9 años hasta que la compañía fue cerrada en Febrero 3. El dijo que era un trabajador "permanente" para Olympus.

El obtuvo este puesto después de haber trabajado para la agencia por varios años y por su buen trabajo.

Sin embargo, el no tenia contrato formal con la compañía, simplemente tenía trabajo siempre y cuando hubiera trabajo disponible, a diferencia de los empleados no permanentes, que buscaban trabajo de agencia en agencia.

En los 9 años que Chevez trabajo para Olmypus, siempre fue pagado salario mínimo, nunca recibió días de vacaciones, días festivos, o días de enfermedad.

Tanto Cruz como Chevez estuvieron de acuerdo que Olympus los enviaban a trabajar en condiciones de trabajo bárbaras y peligrosas, y fueron tratados tan mal que se sentían sin valor alguno, pero aceptaban el trabajo porque tenían que pagar su renta y su comida.

Cruz y Chevez no parecían alegrarse por el cierre repentino de Olympus.

Aunque Olympus tenía antecedentes de robo de salarios y condiciones de trabajo peligrosas, aun era la fuente de ingresos para cientos de inmigrantes.