Share |

Presunto sicario de New Brunswick podría enfrentar pena de muerte por participar en sistema de crimen organizado

Wilmer Chávez Romero de 27 años de edad fue acusado de asesinato en colaboración con un sistema de crimen organizado en un burdel.
301 Townsend Street
301 Townsend Street en New Brunswick fue uno de los tres burdeles allanados en 2011, cuando esta investigación empezó. Charlie Kratovil

NEW BRUNSWICK, NJ— Varios años después de que dos hombres fueron asesinados en Trenton, un hombre de 27 años de New Brunswick apodado "Charmin", fue acusado de haber asesinado a los dos hombres como parte de una conspiración criminal que involucra un extenso negocio clandestino de prostitución.

Ahora Wilmer Chávez Romero se enfrenta a la posibilidad de ser condenado a muerte por el gobierno federal si es declarado culpable del crimen, en un juicio que debía comenzar el 3 de enero.

Según las autoridades, Chávez Romero parece haber sido un ejecutor dentro de la organización criminal, manejada por una pareja de New Brunswick que hicieron noticia cuando fueron acusados de la operación de burdeles en seis ciudades de New Jersey en septiembre de 2014.

"El propósito del negocio, que principalmente empleaba extranjeros ilegales en burdeles a lo largo de New Jersey, era promover la prostitución, ayudar a extranjeros sin papeles a entrar los Estados Unidos, ocultar extranjeros ilegales y cometer asesinatos, agresiones y robos," se lee en un comunicado de la agencia federal de Inmigración y Aduanas (ICE).

"El negocio expandió su territorio y reputación mediante el uso de intimidación, violencia, amenazas de violencia, agresiones y asesinatos", continuaba la declaración.

Las autoridades dijeron que Chávez Romero "actuó bajo la dirección de los líderes," que solo fueron mencionados como "Individuo 1" e "Individuo 3" en un anuncio reciente.

Asimismo, las víctimas del asesinato fueron sólo identificadas por sus iniciales, pero es evidente que se trataba de Benito Escalante y Neemias Reyes-Gonzales, quienes fueron asesinados tras una redada en un burdel en South Clinton Avenue.

Reyes- Gonzales había sido detenida en el operativo de prostitución dos meses antes de su muerte, que ocurrió en septiembre de 2012. Mientras que Escalante no recibió cargos en la redada de julio de 2012, él fue asesinado en la misma casa que había sido allanada seis meses más tarde en enero de 2013.

Aunque las autoridades no mencionaron los nombres de los líderes de la supuesta organización criminal, es evidente que las autoridades creen que se trata de Juan Fredy Hernandez-Zozaya, de 38 años, y su esposa, Elizabeth Rojas Rojas, de 35 años.

La pareja, que al parecer es originaria de New Brunswick, recibió cargos federales dos años atrás, junto con otras tres personas de la localidad, en relación con otros dos homicidios ocurridos en South Jersey.

Romero, Hernández Zozaya y otros "supuestamente amenazaron, cometieron, intentaron cometer y ayudaron en el cometimiento de asesinato, agresión y robo", lee el comunicado de prensa del ICE. "El propósito de estos presuntos crímenes era detener burdeles de la competencia, cobrar venganza, castigar a los miembros del negocio y socios que habían sido desleales, y silenciar a personas que ellos creían que podrían cooperar con la ley".

Chávez Romero, que previamente no había recibido cargos, ahora enfrenta los siguientes cargos federales:

• Extorsión organizada
• Conspiración de extorsión organizada
• Agresión con un arma peligrosa en colaboración con el sistema de extorsión organizada
• Conspiración para ocultar a extranjeros resultando en su muerte
• Utilizar un arma de fuego para un crimen violento (dos cargos)
• Asesinato en colaboración con el sistema de extorsión organizada (dos cargos)

Si es declarado culpable de cualquiera de los cargos más graves, Chávez Romero tendrá que enfrentar cadena perpetua o pena de muerte. Cada cargo también es castigado con una multa de $250,000.

La pena de muerte fue prohibida en Nueva Jersey hace una década por su propio sistema judicial, pero todavía puede ser utilizada en casos de crímenes federales.

El caso contra estas personas comenzó con un operativo en marzo de 2011 de tres burdeles en New Brunswick, ubicados en 298 Handy Street, 191 Comstock Street y 301 Townsend Street.

Además, la policía local comenzó a investigar los dos asesinatos en Trenton y también los dos asesinatos posteriores en Bridgeton.

Los asesinatos de Bridgeton presuntamente fueron cometidos por otros miembros de la misma organización durante el verano de 2014.

Según reportamos en ese momento, las autoridades rodearon a cuatro hombres de New Brunswick y Somerset, en relación con la muerte de José Ortiz de 24 años de edad, que las autoridades dicen que fue probablemente asesinado en un "problema de negocios" en uno de los burdeles de la pareja en Bridgeton, y Eduardo Bernal de 32 años de edad pudo haber sido asesinado por supuestamente manejar un burdel de competencia sólo dos semanas más tarde.